Estados Unidos convoca al embajador chino por Taiwán y China responde que podrían ir a la guerra por la isla

China inició el pasado miércoles las mayores maniobras militares hasta la fecha en la zona del Estrecho de Formosa

Este viernes el gigante asiático suspendió la cooperación con Estados Unidos en ámbitos clave como la seguridad climática y la Defensa

La Casa Blanca ha convocado al embajador de China para quejarse por las recientes acciones intimidatorias de la dictadura comunista frente a Taiwán, según ha dicho este viernes 5 de agosto el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional John Kirby. Se trata de una inusual decisión, que aumenta notablemente la tensión entre Washington y Pekín tras una visita a la isla de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que ha indignado a los líderes chinos.

El equipo del presidente le dijo al embajador Qin Gang que las recientes acciones militares de China, incluido el lanzamiento de misiles en las aguas que rodean a Taiwán, son «irresponsables y contrarias a nuestro antiguo objetivo de mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán», dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, en una declaración facilitada al diario 'The Washington Post'. En la reunión con el embajador participó Kurt Campbell, coordinador de asuntos indo-pacíficos en el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense.

La portavoz de la presidencia estadounidense, Karine Jean Pierre, insistió este viernes en que la presidenta Pelosi «estaba en su total derecho de ir a Taiwán». «Los legisladores deciden donde van, nosotros no podemos controlarlo, sí que les damos la información necesaria cuando viajan, pero de todos modos no hay motivos para ver esta escalada de China, es irresponsable lo que están haciendo, y mantendremos los esfuerzos por mantener las líneas de comunicación abiertas», dijo la portavoz en su rueda de prensa diaria.

El Secretario de Estado, Antony Blinken, también advirtió a Pekín durante una visita a Camboya. «No hay justificación para esta respuesta militar extrema y desproporcionada», dijo el jefe diplomático de EE.UU., y añadió: «Estas acciones provocadoras son una escalada significativa. Han llevado los actos temerarios a un nuevo nivel». También agregó que EE.UU. no retrocederá ante las acciones agresivas de China: «Volaremos, navegaremos y operaremos donde el derecho internacional lo permita», dijo.

Este mismo viernes, China dijo que suspende el diálogo con EE.UU. en asuntos como el cambio climático o el narcotráfico, según informa la agencia AP. Pekín también anunció sanciones contra Pelosi y su familia en represalia por lo que calificó de acciones «maliciosas y provocadoras» al visitar Taiwán. Desde 2020, China ha dictado abundantes sanciones contra políticos estadounidenses sobre todo por las crecientes críticas a los abusos de los derechos humanos.

Preguntada por la reunión en la Casa Blanca, la embajada china facilitó un comunicado: «El embajador Qin Gang rechazó totalmente la supuesta condena de las contramedidas militares china. Hemos señalado que es la parte estadounidense la que causa problemas a la paz y la estabilidad del estrecho de Taiwán y de la región. La única forma de salir de esta crisis es que la parte estadounidense tome medidas inmediatamente para rectificar sus errores y eliminar el grave impacto de la visita de Pelosi. Taiwán es uno de los pocos asuntos que podrían llevar a China y a EE.UU. a un conflicto, o incluso a una guerra».

La visita de Pelosi ha avivado la tensión por la isla justo cuando Rusia libra su propia guerra por Ucrania, con unas razones irredentistas similares a las que esgrime China. Joe Biden ha presionado a Pekín para que modere su apoyo a Vladímir Putin en ese conflicto, con un éxito más bien moderado. China no ha hecho grandes pronunciamientos sobre la guerra en Ucrania, pero se ha negado a unirse al resto de la comunidad internacional en la condena y las sanciones a Putin y el resto de oligarcas rusos.

Fuente: ABC